El consumidor

Hay distintos tipos de consumidores y todos somos varios de ellos, dependiendo del estado evolutivo de las sociedades a las que pertenezcamos, el nuestro propio como personas, el entorno en el que nos hallemos y nuestro mindset. El consumidor no existe como individuo, sino como parte de un grupo que nos determina.

El consumo atiende a la satisfacción de un deseo, y todos los deseos en el ser humano son, o pueden ser, provocados entre aquellas personas que entre sus estados evolutivos contienen ese perfil de consumidor.

Los consumos que responden a la subsistencia, como el comer, no responden a deseos sino a necesidades.

Que se active o no un perfil de consumidor de entre los latentes en cada persona específico, depende del entorno y de nuestro mindset en ese momento.

La cultura crea corrientes de pensamientos y forman una parte muy pequeña del entorno. Todo consumidor forma parte de varias sociedades, es decir, de varias corrientes de pensamiento que crean su marco estereotipado.

La gran capacidad de adaptación del ser humano al entorno hace que, cuando viajamos a un lugar nuevo, lo hacemos con un mindset estereotipado del lugar al que acudimos y que asociamos con imágenes, que condicionan lo que percibimos, y hace que activemos sólo algunos de los muchos perfiles de consumidor que contenemos, de entre los que existen en el lugar de destino al adaptarnos al entorno.

Durante dicho proceso, el resto de nuestros tipos de consumidor latentes permanecen dormidos, incapaces de atender a otros productos, aunque estén entre nuestras tipologías personales.

No todos los consumidores asocian los productos con lo mismo, ni una persona asocia el mismo producto igual en momentos y entornos distintos, porque el entorno es aún mucho más amplio que la cultura, ya que contiene millones de datos imperceptibles que recogemos inconscientemente a través de nuestro cerebro, que se haya más allá de nuestra cabeza, repartido por todo nuestro cuerpo, con millones de receptores de información, y que es la causa de que el 100% de nuestras decisiones de compra estén dominadas por nuestro inconsciente.

El entorno crea el perfil de consumidor.